Corona Capital y la secuencia de la adrenalina del día 2

December 8, 2017

Llegar molido al segundo día de un festival es un sentimiento Bitter Sweet. Por un lado, ver a tus artistas favoritos siempre llena tu corazón de experiencias maravillosas y una memoria visceral extraordinaria. Por el otro lado, tu cuerpo pide más de dos horas de sueño y que descansen tus piernas por tres días para resucitar. Aún así, el drive por ver aún más bandas te empuja a seguir adelante (Si la vida fuera así, todos logramos lo que nos proponemos).

Esperar a que abran, que te regalen cosas en los stands y comprar la única chela fría que vas a tener en el festival son extras que hacen la carga más ligera. Ahora, con Honne de fondo, la vibra es maravillosa. Aún así yo corrí en el momento que me enteré que Mystery Jets estaba firmando autógrafos #Fan. No me culpen, son de mis bandas favoritas desde los quince

Después de un intento fallido de conseguir el autógrafo de Blaine Harrison y William Rees y conseguir el autógrafo de Washed Out, lo cual no estuvo nada mal fui a Crystal Fighters. El show de estos tipos ha sido una experiencia extraña y hippie, pero llena de energía y baile. Abrir con “Yellow Sun” con el sol brillando sobre ti, se siente casi profético, algo que sabías que iba a pasar y sin embargo hasta qué sucede te das cuenta de la magnitud que tiene, no importa como vaya tu vida, eso te hará feliz. El set continuó prendido y lleno de baile.

Me gustaría hablarles más de Crystal Fighters, pero después de “I Love London” emprendí mi camino para ver a Mystery Jets. Llegar, ver poca gente, estar entre las tres primeras personas (desde la barra) siempre te sube los ánimos. Salen los integrantes uno por uno y cada vez tu corazón late más y más esperando el momento de los primeros acordes. “Telomere” nos presentó un poco de material del disco nuevo, “Serotonin” y “Flash of a Hungry Smile” me hizo recordar ser un puberto escuchando uno de mis primeros CDs (Cool) y luego terminamos recordando la última vez que vinieron a México (2011) con “Young Love” y “Two Doors Down”. Joya total.

(Due Lipa estuvo bien, pero todo me lo contaron, perdón miles de personas que la vieron y querían que compartiera su alegría).

 

 

The Drums es esa banda que me costó encontrarle un gusto fuerte. Si bien había canciones que me gustaban, hasta su último álbum “Abyssmal Thoughts”, encontré lo necesario para amar a la banda. Llegar a verlos fue el momento clave para saber si me gustaban mucho o si solo eran una banda más a mi lista de Spotify que aparecería de vez en cuando y disfrutaría.
Llegar al escenario Corona con esta incertidumbre era un sentimiento de ansiedad y emoción peculiar, pero en cuanto salieron, se me olvidó.”Me and The Moon”, “Heart Vessel” y “Money” fueron las tres canciones en hilo que necesitaba para darme cuenta lo fan que era. Ahora, terminar con “Down By The Water” selló de una manera romántica la sesión con
The Drums, solo me faltó a alguien a quien dedicarle mi amor profundo en esa canción.

 

Después de un gran show, (del cual en serio aplaudo la setlist). Fui con toda

la confianza del mundo a ver a Cold War Kids. Y me decepcioné por segunda vez en el Corona Capital. Con un inicio fenomenal, “All This Could Be Yours” y “Miracle Mile” me levantaron las esperanzas, como en cualquier concierto crees que todo irá creciendo hasta que la última canción sea una explosión de felicidad, aquí el pináculo fue “Miracle Mile”. Aún así la banda tocó “Hang Me Up To Dry” y “First”. El problema no fue el set, o no todo el problema, realmente fue que Cold War Kids no da un show apantallante (y a veces eso es bueno), pero no en este caso. No digo que esperara pantallas, luces y fuegos artificiales, simplemente que la audiencia se sintiera conectada y realmente solo parecía que todos estaban esperando a Alt-J.


Después de encontrar a mis cuates y esperar como los mortales a Alt-J, (Si, me perdí a Grizzly Bear y todavía no me perdono) dió inicio uno de los conciertos más trippy y cool de este año. Alt-J Trae uno de los mejores discos del año con “Relaxer” y un juego de luces espectacular. “WW3” abrió y como fuentes danzantes las luces bailaban alrededor de los ingleses. Un set que no paró de sorprender, haciendo un conjunto de sus tres álbumes metiendo canciones como “In Cold Blood”, “Matilda”, y “Every Other Freckle”concluyó con “Left Hand Free” y “Breezeblocks”. Alt-J fue mi sorpresa del Corona Capital porque creí que iba a ser un show tipo The XX y quedé hipnotizado.

 

Corriendo con la última canción de Alt-J de fondo, llegué a alcanzar un lugar para Phoenix, lo suficientemente adelante para ver bien, pero atrás para respirar y bailar. Los franceses traen un álbum nuevo titulado “Ti Amo”, que parece celebrar a Europa después de todo lo que ha sucedido en el viejo continente. Llegar, saber lo que representa su álbum, que sea de tus bandas favoritas y ver un escenario peculiar con un espejo gigante genera expectativas.

 

Los franceses tienen un show bastante mezclado. “J-Boy”, “Lasso”, “Entertainment”, son solo las primeras tres canciones y ya habíamos pasado por tres álbumes diferentes. Siguiendo un set enérgico, haciendo mashups de sus canciones y viendo a Thomas Mars perdiendo el control, el show cada vez se volvía mejor. El momento más tranquil/emotivo (y mi favorito), fue cuando tocaron las dos partes de “Love Like a Sunset”, de ahí siguieron con la fiesta con puras canciones que cualquier fan podría cantar a todo pulmón. “Rome” terminó el set, pero tan cliché como es, el encore llegó al grito de “Olé, olé, olé, Phoenix, Phoenix”. Tocaron más de su nuevo álbum y “1901”.

 

Mientras corría hacia el escenario Corona, mi edad mental se reducía lentamente, no solo por la cerveza horrible del festival, sino porque cada paso que daba a Green Day me hacía regresar a los doce años. Llego tarde, entonces veo a un muy pequeño Billie Joe Armstrong con un sombrero mexicano mientras tocaba “Nice Guys Finish Last”.
Soy ese tipo que era fan hardcore de su old stuff, (sue me), entonces “When I Come Around”, “Are We the Waiting”, “St. Jimmy” me hicieron gritar con las pocas fuerzas que me quedaban. “Basket Case” hizo que mis cuerdas vocales rejuvenecieron y me llevaron a este trip del recuerdo a ser adolescente furioso y angsty en los 2000.


Creí que eso y unos covers iban a terminar mi noche al igual que el tour de “Revolution Radio” de Green Day, pero cliché as it gets, salieron para un encore empezando con la debida “American Idiot”. Seguida de “Jesus of Suburbia”, terminó el encore y los que seguro te hicieron meterte al punk y estar enojado, se despidieron, minutos después salieron a terminar como es debido. Billie Joe en un solo acústico tocó “21 Guns” y los fans que siguieron siendo true después de “American Idiot” disfrutó lo que vió. La última canción me movió fibras, “Time of Your Life” describe mi sentimiento total de este Corona Capital. Canté lo más que pude y tomé mi camino al otro lado del mundo (Satélite) para poder al fin descansar mis piernas.

 

Tenía un buen rato de no disfrutar un festival de esta manera. Vi a bandas que se han vuelto mis favoritas a través de los años y lloré con más de una canción (o al menos desde que tengo buen gusto), disfruté las activaciones, tengo un autógrafo de Washed Out, me transformé en un adolescente furioso y rectifiqué posturas. Este Corona Capital fue bastante bueno, con todo y el dolor de piernas.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

NACISTE PARA LAS ALTURAS x David Barcena

September 24, 2019

1/10
Please reload

Entradas
destacadas

September 5, 2019

January 31, 2019

Please reload

Entradas
recientes
  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Instagram Icon
CONTACT US